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martes, 20 de mayo de 2008

Vayamos por partes...

Parte I

Investigaciones psicológicas demuestran lo decisivo de los recuerdos infantiles a la hora de enamorarnos de una persona y no de otra

La llamada teoría de la correspondencia puede definirse de esta manera “Cada cual busca la pareja que cree merecer” Según el sexólogo John Money para la edad de cinco a ocho años el niñ@ ya tiene decidido los rasgos esenciales de la persona ideal a quien amar.

La llamada “química del amor es un expresión acertada. En la cascada de reacciones hay electricidad (descargas de neuronales) y también mucha química (hormonas y otras sustancias que hacen que nuestra vida se descontrole y explica buena parte de los signos del enamoramiento.

* El corazón late más deprisa 130 por minuto
* La presión arterial sube
* Se genera más glóbulos rojos a fin de mejorar el transito de oxigeno por la corriente sanguínea.

“Hay dos cosas que el hombre no puede ocultar; que está borracho y que está enamorado.” ( Antifánes, 388-311 a. J.C., comediógrafo griego)