Seguidores

miércoles, 12 de noviembre de 2008

Desde el mismo día que abrió los ojos y respiró su primera bocanada de aire, Rodrigo no dio cuartel. Fue siempre un paquete lleno de rabietas, mocos, y despotismo. Despotismo acunado y alimentado por la “menua” que siempre sintió que le debía disculpas por ni ella misma sabia que.

Ya en el jardín de infancia demostró una habilidad especial para hacer daño, se dio cuenta de que un golpecito en con el puño cerrado en la mano de cualquier confiado niño era suficiente para que el niño se tragara el objeto que tenía en la boca o que se clavara el lápiz en las amígdalas. Y lo echaron de aquí, de allá… y “la menua” lo volvía a inscribir alegando con vehemencia que su niño era inocente como un corderito, lo que pasaba es que lo provocaban mucho. ¡Inocente! Mi pie izquierdo es inocente.


Aparte de colaborar con empeño en convertir su vida familiar en un infierno, era también un redomado embustero, embustes que tenían siempre a la “menua en cruzada constante para demostrar lo que era indemostrable. Se lo dije a mi mujer. “este zagal es un delincuente, carne de presidio y si no, al tiempo” y el tiempo hablo.

Con doce años se compró unas tijeras y entrando en unos almacenes se dirigió con seguridad y desenvoltura al departamento de lencería, y le cortó la entrepierna a todas las prendas interiores que le dio tiempo antes de que la horrorizada empleada se diera cuenta de lo que estaba pasando. Lo mandaron al siquiatra. Diagnostico: algunas anomalías leves de conducta, nada que unas sesiones de conversación no pudiera arreglar. Unas sesiones de conversación le iba a dar yo…! Por mi madre de mi alma que se las iba a dar! ¿Tan difícil era decir que tenía el corazón podrido?

Con dieciséis violó e hizo papilla la cara de una adolescente, vale, que la nena tenía más edad a sus espaldas de su naturalmente biológica, pero nadie se merece lo que aquél desnaturalizado le hizo. Nadie.

Siguió entrando y saliendo del reformatorio hasta que cumplió los dieciocho años y ¿saben lo que hizo al salir? ¿No? Maldito una y mil veces, ¡Que rayos y centellas lo eliminen de la faz de la tierra! Y lo digo sin rubor, mató a mi mula, la ahorcó. Ahorcó a mi canela, mi mulita, la que le regalé para nuestro aniversario a mi mujer. Cuando conseguí asimilar el dantesco espectáculo, en dos zancadas salvé la distancia que había entre la finca de Félix y la mía, entré como un tornado hasta el comedor, y con el brazo extendido, temblando de dolor y de ira dije: “! tú maldita rata ha ahorcado a canela!

“la menua” casi se ahoga con su propia lengua. Félix, miró al suelo y dijo: “no tengo palabras”, y repitió llorando, “no tengo palabras”. Se levantó y dirigiéndose a la alacena, de un tarro sacó un fajo de billetes y dijo, “toma, cómprate otra.

Saltó la “menua” como una tigresa. ¡Ese dinero lo estaba ahorrando para comprarme un lavavajillas!

Os juro que de no ser por la pena que sentía por mi canelita, el momento habría valido la pena, fue la primera vez que vi a Félix echarle dos cojones a la “menua.”

“¡Cállate, mujer…! ¡Tienes dos perfectos lavavajillas, uno en la mano derecha y otro en la izquierda. ¡Cállate, por Dios, cállate!

Y ahora quiere mi mujer que la acompañe a la iglesia, sí hombre… para rezar por los Adolf Hitlers, los Hidi Amimes, los Pol Poters y los Rodrígos de este mundo.¡Que no..!



sólo es ficción. Cualquier similitud con nombres y personajes, es casualidad.

Tan sólo he querido retratar de forna algo novelada los resultados de algunas familias desfuncionales.

13 comentarios:

popi dijo...

Lamentablemente, conozco de primera mano el caso del aprendiz de Rodrigo y no me sirve como excusa que cada dia hay mas, que es la tele mostrando lo peor de la realidad, que son los video juegos, cada vez mas agresivos, que es la sociedad, cada dia mas permisiva, para mi mas egoista.

Es la mala educación por no saber ser padre, la mala educacion por compartir mi responsabilidad de padre con familiares, chachas y profesores auxiliares. es la mala educacion por que nos les falte de nada y le sobre de todo.

Sí, por ser una familia desunida.

Lo siento sociedad, en esto me equivoque.

Un beso Lys.

Cornelivs dijo...

Y lo has conseguido, y muy bien, ya lo creo. Eso es el fruto de la NO-educación que muchos padres dan a sus hijos.

Buena denuncia.

Un abrazo!

Kurt dijo...

Madre del amor hermoso. Que impresión.has plasmado todo a la perfección.

Muy buen post. Gracias

ana dijo...

está bien escrito.
felicidades.

Mónica dijo...

Hola me gustó tu blog, y me gustó el elato que acabo de leer. Muy bueno.

bsss. nos vemo.s

suseJ dijo...

Menudo pieza

Tu blogamigo de verdad dijo...

ESPECTACULAR...
VOLVERÉ A LEERTE

La sonrisa de Hiperión dijo...

Pues suena interesante.
Saludos!

Salva dijo...

Ciao :)

Good post and good blog, i like your style.

Metto il tuo link nel mio blog!

Saluti,
Salva :)

Lola dijo...

Despotismo acunado y alimentado por la “menua” que siempre sintió que le debía disculpas por ni ella misma sabia que.
Me impacto esta frase.....
Muchas son las veces que una madre tiene que pedir disculpas a sus hijos,tantas como a la contra las debe recibir, pero siempre,siempre sabiendo el por que....
Un abrazo fuerte Lys,,y felicidades por tu blog,,,veo que siges sumando adeptos

Old_Fashioned_Lover_Boy dijo...

La vil sociedad siempre cargando los vestigios de nuestros actos a genes incorporados, ya sea siendo el FIEL reflejo de sus padres, o siendo un hijo CONTESTATARIO desafiando las enseñanzas incrustadas por una madre...

Me gusta pensar que somos independientes, lejanos a reglas familiares ni senderos impuestos.

Irónicamente, tal idea es el reflejo de las ideas de mi madre.

Saludos... y gracias por pasar a mi oscuro rincón, y quedarte y quedarte y quedarte ahi... de verdad aprecio eso.

Un beso a la distancia, saludos.

Alatriste dijo...

Mejor estar lejos de gente así, de sádicos que sólo disfrutan haciendo daño. Lo triste de tu relato es que es real. Hay personas así. Veo poca ficción en tus palabras. Sigo con lo mío. Je, je, je. Un beso.

lys dijo...

Gracias por vuestros coments. De verdad,gracias a todos.

Besos