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viernes, 8 de agosto de 2008

Da para mucho el mar

DE PICASO
Como en un lecho me tendí en el mar.
Hechizada por musgos y por linos
tuve acoso de brazos peregrinos
que me echaban las ondas al pasar.

Contra mi carne se batió el azar.
El agua -furia, vértigos y vinos-
se entretenía con los bordes finos
de mis caderas, blancas de esperar.
Entonces: grave, pálido, insereno,
llegaste como llega siempre el mar
y tu mirada me rompió este seno.

Ni Dios mismo nos pudo separar:
cuando una ola te volvía ajeno
entrabas en mis piernas con el mar.

No recuerdo de quien

3 comentarios:

Mr. TAS dijo...

pasión desbordada.... con Picasso como trasfondo. XD
muy bueno!

Hugo Peralta dijo...

Excelente.

Poesía al fin...

popi dijo...

Una poesia con pasión, la pasión hecha poesía. Además con el estímulo de lo que nos impacta la mirada. Ver con los ojos del pintor, con la mente del poeta y con los sentimientos del publicador...vale la pena nacer un 8 de agosto para recibir estas emociones.

Xaito Lys.