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martes, 24 de junio de 2008

Mujeres, sed sumisas a vuestros maridos


Acrílico de Rafarl Martín

La señora de Grancey era muy dominanta. A parte de esa pequeña faltilla era muy virtuosa, sus amigos la querían y su marido la respetaba. Ya entrada en su segunda edad, le dio por leer. Empezó por las tragedias de Racine, quedó encantada del buen gusto que se desplegaba en ellas.Le dieron a leer a Montaigne, quedó también encantada con ese hombre que parecía charlar con ella y que dudaba de todo.

El abate de Chateauneuf la encontró un día encendida en cólera - “Qué os pasa señora? le dijo”

-Por por casualidad he abierto un libro que andaba rodando por mi gabinete: me parece que era una colección de cartas he visto en él estas palabras: -“Mujeres, sed sumisas a vuestros maridos”. He tirado el libro.

“¡Qué decís, señora! ¿No sabéis que son las Epístolas de san Pablo?”

-No me importa de quién sean: el autor es un grosero. ¿Estaba casado?

“Sí, señora.”

- Si yo estuviera casada con semejante hombre, ya lo habría mandado a paseo.- ¡Sed sumisas a vuestros maridos! y ¿Por qué sumisas? ¿Me lo puede explicar? ¿Somos esclavas acaso? Cuando el señor de Grancey y yo nos casamos prometimos ser fieles, yo no he cumplido muy bien ni él tampoco pero no prometimos obedecer.
Desde luego la naturaleza no lo ha dicho: nos ha dado órganos diferentes a los hombres, pero al complementarlos no pretendía una esclavitud. Recuerdo bien que Moliére dijo:

Du cóte de la barbe est la toute puissance.

-Total, por cuatro pelos en el mentón, ¿Tendré que obedecerle con humildad? Sé bien que tienen los músculos más fuertes que las mujeres y pueden propinar un buen puñetazo.

El abate que era muy cortés se cuidó mucho de no contrariar a la mariscala

-A propósito, dijo ésta. ¿Es cierto que Mahoma sentía por nosotras tanto desprecio que pretendía que no éramos dignas de entrar en el paraíso y que tan sólo nos quedaríamos en la entrada?

“No, señora, no. Si así fuera los hombres se quedarían a la entrada también

1 comentario:

Lola dijo...

Muchas gracias por tu visita, y por compartir amante.Ya sabes de su generosidad y que por su inmensidad puede complacer a todas las personas que se acerquen a él.Ademas tu le tienes todo el año,,,yo me conformo con las vistas que le hago....jajaja,,,ya me entiendes.
Tu texto me hahecho pensar....será pr culpa de los profetas que es tan dificil cruzar el umbral del paraiso?...Al fin y al cabo ya no quedan Afroditas, Ateneas, Venus, ni diosa alguna que que contrarreste la voluntad del Dios universal....
Por cierto..porque Dios es hombre?
En fin....
Un abrazo y gracias de nuevo