Seguidores

miércoles, 10 de diciembre de 2008

En fin...



MAKE 'EM LAUGH: Alec Greven, 9, charms Tiffany and Jessica at Langan's restaurant in Midtown on his "How to Talk to Girls" book tour.

PreviousPauseNext

No mide mucho, pero este pellizquito de chaval sabe mucho de cómo
complacer a las damas. Tanto, que su pamfleto “Como hablar a las chicas” que se vendió a tres dólares en la feria del cole, acaba de lanzarse a nivel nacional.

Uno de de los consejos que da es, retirarse un poco, intentar no parecer desesperado, y otro es, cuidarse de las chicas guapas.

Es fácil, distinguir a las chicas guapas, dice, porque llevan los pendientes grandes, vestidos atrevidos y muchas joyas. Las chicas guapas son como los coches que necesitan mucho aceite.

Da este consejo, lo mejor es tener una chica fija, las chicas guapas suelen tener el corazón duro, no las dejéis que os rompan el corazón.


Me parece que animar a un niño a jugar a juegos de esa índole y usar sus desvaríos para divertir a los adultos es simplemente incorrecto. Debemos animar a los niños a ser niños

Qué tienen que ver los pendientes grandes con la talla moral de una chica?

Las críticas son para todos los gustos, yo sólo he citado un par. Opinen ustedes.

Ah, el pulgarcito en cuestión sólo tiene nueve años NUEVE

lunes, 8 de diciembre de 2008

¿Por qué nada es eterno?


“Ema”. Emita, siempre fue Emita y Manuel que siempre fue Manuel, llegaron a nuestras vidas, un día no sé cuando de no sé que mes. Vinieron a nosotros desde Santiago de Chile. Nacieron en Uruguay.

Mamá que andaba metida en asistencia voluntaria para la comunidad española, trabó amistad con una joven que quería traer a sus padres, mas, debido
al requisito gubernamental, que requería el hacerse cargo, incluida vivienda
de todos los familiares reclamados por espacio de cinco años, se lo ponía difícil.
Ella vivía con su esposo y un hijo en un apartamento de una habitación.

La adaptación a tan distinto modo de vida y la añoranza que sentía, tenían a esta joven con depresión y profunda tristeza. Mamá después de convocar asamblea general, y una vez que obtuvo votación unánime le ofreció a Gema, (así se llamaba la hija) como solución temporal, la caravana que teníamos aparcada en una esquina de la parcela.
No recuerdo los pasos siguientes, pero una tarde mamá se presentó con una pareja a las que presentó como “Ema” y Manuel.

Ema, menudita, escasa de carnes, pómulos marcados, ojos achinados como dos huesos de aceitunas e igual de negros. Enmarcaba su rostro una abundante, nívea y bien cuidada media melena con una honda que la caía sobre la ceja derecha. Caminaba con pasos ligeros y menudos y sus movimientos eran decididos y gráciles. Tenía sesenta años y representaba, sesenta años.

Manuel, de mediana estatura, pelo negro como ala de cuervo, cara agradable y sonrisa perfecta, un pelín demasiado perfecta, (gracias, nos dijo, a un hijo mecánico dentista) su tez, dorada y tersa. Era verano y un detalle que le llamó la atención a mi hermano mayor, fue la total ausencia de bello corporal. Vestía como un dandy. Tenía sesenta y cinco años. Representaba como mucho sesenta.

Casi sin darnos cuenta se integraron a nuestra familia hasta el punto de que llegaron a ser para nosotros los abuelos que un día dejamos atrás. Cada uno de nosotros guarda de ellos un cofre lleno de sus dichos, sus regañinas, sus besos, sus anécdotas.

Nos contó mamá que pasado un tiempo ella quiso recompensar económicamente sus muchos desvelos por nosotros y un día puso delante de Ema un sobre que contenía dinero y una tarjeta llena de palabras cariñosas y de agradecimiento. Ema cogió el sobre lo abrió y mirando a mamá a los ojos le dijo: -hija, he criado a nueve hijos, la mayor parte del tiempo con extrema escasez y penuria, pero nunca entré en el servicio doméstico- y empujó el sobre hacía mamá dejándola, colorada de vergüenza, se dio cuenta Ema y sacó del sobre la tarjeta, la leyó, y con lágrimas le dijo a mamá que ella nunca podría pagar la oportunidad que ella le había dado de poder estar cerca de su única hembrita, como ella llamaba a su hija. De esta manera quedaron sentadas las bases sin ningún tipo de equivoco en el futuro.


Ema, era muy severa con nosotros, no nos dejaba pasar ni una, me atormentaba en su empeño en que mi largo pelo estuviera siempre trenzado, regañaba a mis hermanos y los visitaba todas las noches cuando se acostaban y les decía: las manos fuera, quiero ver sus manos fuera de las sábanas. Siempre nos llamaba de “usted” incluso a mí que era una mocosilla de ná.

Se levantaba con el alba y leía la Biblia. Nos enseñó a memorizar muchos pasajes de los salmos y los evangelios. Un día papá la dijo medio en broma que quería que fuéramos libres y que nadie nos metiera dogmas en la cabeza; ella le contestó:
-usted decide, pero sólo sabiendo lo más posible serán libres.- Papá la dijo que tenía razón.

Cultivo un huerto pequeñito en el que plantó hierbas y arbustos, tomillo, romero, menta y poleo. Hierva Luisa y una planta horrible que olía peor llamada ruda con la que lo curaba todo menos los pies planos. Nos esperaba siempre con tortitas de miel o budín de pan que nos encantaba, o deliciosos bizcochos de calabaza. -Para los gurices hambrientos- decía. Sabía adivinanzas sin fin y juegos que hacía que el televisor fuera un aparato aburrido. Nos contaba sin rencor, como ella y su hermano se quedaron huérfanos y como su hermano un día cuando ella tenía diez años la regalo a una señora y se fue para nunca regresar. Como cuando tenía catorce años, Manuel de diecinueve la vio jugando en la calle y tres meses más tarde se vio casada con el, otro niño.

Nos hablaba de Santiago de Chile, de los Andes, de que es Santiago tan empinado que tomaba ascensores para subir de una calle a otra, de que fue madre con quince años y de que Manuel que trabajaba en otro pueblo venía una vez cada tres años la preñaba y no regresaba hasta tres años después para repetir y así hasta nueve. Y es que Manuel, parece ser que fue hombre tranquilo, padre irresponsable, muy dado a pensar en si mismo, Ema decía de el, que había sido un padre “distraído” pero que era un abuelo irreprochable. Y eso fue verdad los niños lo adorábamos y el tenía una paciencia infinita. Vivieron con nosotros seis años. Los dejamos atrás, muy lejos.

Emita ya no es, partió definitivamente hace tres años, Manuel vive. Lo llamo todos los meses, sigue vistiendo como un dandy y me sigue oliendo a Paco Rabanne a través del auricular.


P.D.

Desde que se nace, se tiene la seguridad de que se va a morir.
Se mueren las flores, los gatitos siameses, la roca más dura se convierte más tarde o temprano en polvo, nada se salva, pero solo los humanos tenemos conciencia de que todos y cada uno de nosotros completará ese ciclo un día.
Nos da miedo, asusta.. Ante la perdida de un ser amado o conocido nos volvemos niños otra vez y no nos da vergüenza llorar.

Ni las riquezas ni el poder pueden revertir la perdida.

Lloran los sabios de desconcierto, los intelectuales de no encontrar el porqué, los fuertes de rabia, los débiles de impotencia…

El verbo llorar de conjuga al completo.

Yo lloro. Se fue Manuel.

lunes, 1 de diciembre de 2008

Hay, esa Emma...


Queridos amigos, estaré ausente unos días. Os dejo esta historieta de mi blog de notas.


Emma, es una chica de buen ver. Profesionalmente independiente y solvente. Vive sola, por gusto. Después de un par de fracasos sentimentales, (ninguno por su culpa, que conste) Ha decidido que con su panda de amigos y su familia la cual incluye una sobrina de dieciséis años, tiene más que suficiente.

Emma, es coqueta, sigue dietas, consume siempre productos naturales. Es algo fanática con todo lo que sea, aparente o suene natural. Físicamente se ha hecho algunos arreglitos, nada importante. La han aumentado una tallita los pechos, rellenado un pelín el labio superior, casi nada el inferior, la han hecho, y la queda precioso, una levantadita de glúteos, una ligerísima lipo de pistoleras y poca cosa más. Todo ello muy sutil y aparte del labio superior que la da un aire un poco “apatado” (de pato hembra) todo lo demás la queda muy natural que es lo que a ella le gusta. Pero Emma tiene miedo, un miedo patológico a envejecer. Si pudiera haría lo mismo que Dorian Gray, todo, todo por sentirse siempre joven. – Pero si eres una chiquilla…La dice su octogenaria abuela. - ¡Jo, tía…tronca que testas quedando desfasa….-comenta de vez en cuando su sobrina. Entre la chiquilla que ella no ve por ningún lado y, que realmente se sienta desfasada, anda Emma alicaída. Ha tomado una decisión. Se va. Se va en busca de la eterna juventud. Ella sabe que existe, ha leído tanto sobre el tema…Algo de verdad tiene que haber. Además es un tema que la fascina.


Llegar al lugar deseado es un pequeño reto, pero las agencias de viaje lo allanan todo si uno está dispuesto a pagar, Los permisos también tuvieron su dificultad, pero casi nada hoy en día se resiste al turista. Después de duras divisitudes llegó al lugar. Podía haber llegado antes, y más cómodamente, pero Emma quería llegar de la forma que ella creía natural para ir entrando en ambiente.

Y allí estaba ella, al pie del Potola en Lhasa. Se quedó dos días, hilvanando su plan, por que plan, tenía. Busco un interprete y le pidió que escribiera y la enseñara unas palabras en Tibetano. Se compró una vestimenta de Sherpa de la que eliminó y añadió algunas cosillas ya que tal y como estaba la pareció a Emma poco femenino el traje. Se miró al espejo. Estaba guapa, algo en ella le recordó a una lagarterana en traje de gala, pero se gustó.

Al tercer día se dispuso a subir todas las escaleras que conducen hasta el monasterio que no eran pocas. Su plan consistía en atraer algún Rimpoche de ojo distraído, y camelárselo.

Después sacarle algunos secretillos,- no la entusiasmaba la idea pero el que algo quiere algo le cuesta.- Así que, con su traje de lagarterana y su plan, llego bufando, sin aliento a la cima del monasterio. ¡OH, que silencio, que quietud, que grandioso, que místico…Y que olor a sebo, a rancio, o era incienso? No supo definir. A velas, a humo, a siglos… Eso la gustó y comenzó a mirar y a admirar. De pronto lo vio. Estaba sentado en una especie de pollete mirado al frente con gran concentración. Un Rimpoche de verdad desde los pies hasta la punta del gorro, oscuro de cara, normal, tantos años expuesto al humo de las velas…No tenía los ojos muy oblicuos aunque sí los pómulos rechonchotes. Parecía “cargaete” de tronco. Serviría y, ¡oh, la estaba mirando.


Se acerco Emma y con la más coqueta de sus sonrisas le indicó que la siguiera hasta una doble columna que la pareció adecuada. El Rimpoche al ponerse de pie resultó algo paticorto, pero la siguió diligente aunque algo sorprendido. Emma apoyó la espalda en la columna y, entornando los ojos levantó ambas manos a la altura de su pecho, juntó índice con pulgar formando un círculo y lentamente introdujo y retiro el índice de su mano derecha varías veces expresando su deseo con un gesto internacionalmente conocido y tan antiguo como la humanidad misma.

Al Rimpo casi se le saltaron los ojos, pero comprendió y acercándose a la Sherpa la dio un repaso del diez. Emma, muy metida en su papel, durante el intercambio, porque así lo veía ella, intentó hacer el acto lo más oriental posible. No es que tuviera mucha idea, pero seguro que el sexo en Oriente era más refinado que en Occidente y entre postura y postura ella se fue inventando una serie de reverencias y genuflexiones que desorientaban al Rimpo, pero que le impelían a atacar con celo y ahínco renovado. Una hora y cuarenta y cinco minutos más tarde, Emma, despeiná y con el traje hecho una

Ensaimada, se atrevió a abrir la boca y sacando el papelito, lo leyó lo mejor que pudo y de su boca salió algo así como…- ¿Akido embekido Sambalá? (traduzco) Por donde se va a Sambalá? El Rimpo puso cara de poker. Emma insistió. ¿Akido embekido Shangrilá?-Mira moza yo no te entiendo…-Emma abrió mucho los ojos. –Pero tú... de donde eres¡¡ ¿yo? De Constantina de la sierra y tú… ¿no eres nativa…? - ¿Pero qué haces vestido de esta guisa…? - Anda que tu…Emma se echó a llorar. El mozo aguantó el número completo y luego la invitó a un té con manteca. Emma acepto. Total……

De Lys

******

domingo, 30 de noviembre de 2008

No me hagan caso. ENAMÓRENSE

















Me niego a enamorarme, dije.

No quiero enamorarme de nadie, aseguro.

Conozco, el proceso; sé adonde lleva el enamoramiento.

El Amor es grande y es gozoso, no pide nada, no te hace necesitar nada, no te convierte en un ser dependiente, vulnerable, inseguro y mezquino, celoso y posesivo, exclusivista y angustiado. No se puede poseer a las personas.

Amarlas es verlas tal cual son, tomarlas tal cual se presentan, desear su libertad y su felicidad, . Amar es dejar ser, dejar vivir, empujar hacia delante el crecimiento del ser amado, sea cerca o sea lejos de uno mismo.

Enamorarse... todos sabemos lo que es enamorarse. Querer la posesión de una persona como si fuera una cosa, cosificar, cercar, seducir, ser seducido, utilizar para el propio disfrute, intentar ignorar la evidencia de la contradicción flagrante entre el deseo del bien ajeno y el deseo de que ese bien se supedite a los propios deseos personales, a las propias necesidades.

Uno se enamora y dice querer a otra persona, de la cual se ha enamorado. Te quiero conmigo, dice, siempre conmigo, nunca me dejes, nunca te vayas, quiero tenerte siempre, tenerte, no quieras a nadie más, es decir, enamórate de mí, no te enamores de nadie más. Vive, dice, vive para mí. Entonces se puede matar por amor, odiar por amor, sufrir, perseguir, agobiar, desplazar, limitar, prohibir, contratar, negociar, engañar y ser engañado.

El miedo forma parte del enamoramiento, pero está totalmente ausente del Amor. Uno ama la belleza de una flor y la disfruta, y la riega. Uno se enamora de esa flor y la corta, la mata, para llevársela a casa.

Así que, dije, nunca me voy a enamorar. Eso dije.

Y ahora sentada sobre la luna abrazada a una estrella, con los pies colgando de la concavidad inferior, aspiro el olor del Cosmos, exhalo, y al respirar inhalado polvo de estrellas y digo, siempre te querré, siempre estarás conmigo, nunca me dejarás, nunca te dejaré, uniré mis labios a los tuyos y nacerán nuevas galaxias, de las cuales emanaran nuevos planetas, azules, etéreos, transparentes, en los cuales nacerá nueva vida, nuevos seres que crecerán, observarán, aprenderán y terminarán concluyendo su aprendizaje final diciendo como yo:

Me niego, dirán, a enamorarme.

viernes, 28 de noviembre de 2008

Va de leyendas


Dido. Fue una princesa fenicia (cuyo nombre fue romanizado y cambiado por Elisa)

Cuenta la leyenda que huyó de la ciudad de Tiro porque tenía un allegado llamado Pigmalión con muy malas pulgas, el tal Pigma había dado buena cuenta de los parientes de la joven que parece ser tenían más derecho que él al puesto de mandamás.

Dido se embarcó con sus partidarios y arribó a una ciudad del norte de África. En seguida le gustó aquella tierra pero no tenía donde quedarse. No era su tierra y los okupas ya eran mal vistos por aquel entonces.

De manera que poniendo cara de desvalida ingenua pactó con un reyezuelo que se quedaría con el terreno que abarcara una piel de buey. Jo,jo,jo,jo ¡cómo se río el gordete reyezuelo! –vale, le dijo. Si quieres dormir de pie toda tu vida… - pero Dido sería lo que fuera, pero no era una insustancial, de modo que mandó cortar la piel en tiras muy finas y consiguió un terrenito lo suficiente grande para montar una urbe.

Reinaba Dido con gracia y donaire su ciudad. Pero, hete aquí que llamó a sus puertas un individuo llamado Eneas; un guaperas que venía huyendo de la quema de Troya

Dido cayó loca de pasión por el guerrero errante, una semejanza a Bratt Pitt con taparrabos, y vivieron una volcánica historia de amor, pero, ¿Que se puede esperar cuando tu suegra es venus? La casquivana y yaciente Venus… pues ná que el chaval salió tras unas voces que le impelían partir hacía Lacio donde fundó Lavinium, embrión de roma.

Dido acabó sus días inmolándose en una pira; exactamente como los últimos habitantes de Cartago, ciudad que según la legenda fundó.

Ah, que no…! ¿Que no fue así? Y entonces…

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Otro COCO?


Los mitos y leyendas de los aborígenes australianos nos dan acceso al fascinante y desconocido universo de culturas cuyo origen se pierde en la noche de los tiempos.

En las visiones de la Era del Sueño la frontera entre hombres y animales, entre la vida terrestre y los cuerpos celestes, son a menudo difusas. Todos los elementos del cosmos participan de una misteriosa sinfonía de sutiles matices armónicos.

De chica, oí a menudo decir:” don’t go there, if you do, the BUNYIP will get at you.”

Era el equivalente de nuestro COCO, pero a diferencia del “terrible” pero inofensivo COCO el BUNYIP es muy real para los aborígenes australianos.

Se cuentan en torno a sus hogueras historias del bunyip, monstruo de los pantanos que aterrorizaba antiguamente no sólo a ellos sino también a los primeros colonizadores de la isla.

Los exploradores creían que el bunyip era un ser «de aspecto terrible y apetito insaciable de carne humana. Su voz tonante en la noche llenaba de temor las mentes de cuantos lo escuchaban».En su opinión (la de los exploradores) se trataba de un fósil viviente, de una enorme bestia de las aguas que había sobrevivido desde tiempos prehistóricos ocultándose en pantanos, lagos y lagunas.

Imagínense, la escena.

Un grupo de niños sentados en tono a una hoguera, en medio de ellos, el anciano contándoles historias del “Dream time” historias tan reales para ellos que son parte de las creencias que han hecho de ellos un pueblo. Para los aborígenes es un animal fabuloso y real a la vez.

Contaba sobrecogido el anciano…

“Había una vez, un toro que se paseaba por la tierra… su cuello era largo con crines, su cabeza como la del emú y un enorme tronco cubierto de pelo y plumas, tenía una larga cola de caballo y colmillos de morsa….

Si estos relatos coincidían con noches de no-luna serían lo suficientemente espeluznantes, para disuadir a ningún niño a emprender su WALK ABOUT antes de tiempo. (literalmente, caminar alrededor) ceremonia de iniciación de los varones aborígenes que incluye caminar constantemente por un tiempo, completamente sólo acompañado de su lanza, obligado a poner en practica todas las enseñanzas de supervivencia aprendidas desde su más tierna infancia.

Los Aborígenes australianos son un pueblo marginado por la sociedad de ese país. En principio casi exterminados y después dominados con la misma arma que los indios americanos. El alcohol.

domingo, 23 de noviembre de 2008

!Que no.. Que no invita!!


Las librerías están llenas de libros y guías para obtener sexo plenamente satisfactorio (no sé yo si eso funciona, ya que cada vez hay la necesidad de editar más y más de estas guías)

Sin embargo en la Inglaterra Victoriana hubo un tiempo que el sexo fue considerado como “En el mejor de los casos, repugnante, y en el peor, no solo repugnante, si no también doloroso.

En 1894, la esposa de un vicario, Ruth Smythers escribió una guía con el nombre de
(Con ese nombre ¿Qué se puede esperar?)ALGO QUE HAY QUE SOPORTAR

La señora Smythers añadió que eran ayudas para esposas y esposos, para ayudar a las jóvenes a superar la terrible odisea del sexo por primera vez.
Su moto fue: DA POCO, INFRECUENTEMENTE Y DE MALA GANA.

1/ La esposa sabia, permitirá al marido un máximo de dos encuentros por semana y así como pase el tiempo debe hacer todo esfuerzo posible para reducir esta frecuencia.
Sentirse indispuesta, intranquila, y con dolor de cabeza serán buenas excusas
( Anda!! de ahí nos viene...!)

2/ La mayoría de los hombres son por naturaleza, pervertidos. Si se les da la oportunidad llevarán a cabo las más repugnantes prácticas, incluido practicar el acto normal en una serie de posiciones anormales y lamerán el cuerpo femenino y ofrecerá el suyo impúdicamente para ser lamido a cambio. !!Qué sucio...!)

3/ Un esposo egoísta puede con gran facilidad aprovecharse del cuerpo de su esposa , por eso DEN POCO, INFRECUENTEMENTE Y DE MALA GANA de otro modo corren el riesgo de convertir un matrimonio respetable en una orgía lasciva. ( !Córcholis!)

4/ Muchos hombres obtienen la mayor satisfacción en la paz que sienten inmediatamente después del acto. La esposa sabía se asegurará que no lo tenga, ya que ello puede animarlo a repetir.

5/ Una esposa sabía no se mostrará nunca completamente desnuda ni permitirá que su esposo pasee su desnudez enfrente de ella.

6/ Una vez en la cama, la esposa apagará todas las luces y se asegurará que no emite sonido alguno que pueda llamar la atención de su esposo hacía ella, no vaya a tomarlo como una invitación.( Anda que esto...)

7/ Si es que él la encuentra, debe permanecer lo mas quieta posible, el movimiento corporal puede animar al optimista esposo. El sexo cuando no se pueda evitar, se hará en completo silencio y oscuridad.

8/ Nunca lo anime- la desnudez, hablar sobre sexo, leer historias sobre sexo, o mirar fotos o dibujos, representando o sugiriendo sexo, son detestables vicios que el hombre adquiere con facilidad.

9/ si intenta besarla en los labios, se tuerce la cabeza, si le sube el camisón e intenta besarla en otro sitio que no debe, se baja el camisón bruscamente y se alega que tiene una necesidad biológica (¡la hija de…!

10/ Debe permanecer en absoluto silencio mientra que el esposo bufa y resopla,
Y en cuanto haya terminado se le harán unas cuantas preguntas obre esas cosillas que ya hace tiempo le pide que haga alrededor de casa.( Jajajajaaa!!)

11/ Una esposa sabía irá descubriendo constantemente salidas y argumentos para desanimar los avances amoroso del esposo.

Cosas como, pedirle más dinero para la casa, chincharle sobre el ascenso de un amigo, reñirle por dejar pelos en el baño, llevarle la contraria.. son cositas que tienden a desanimarlo si se hacen alrededor de una hora antes de que se ponga tierno.

12/ Para el décimo aniversario ya el marido la dará el tan merecido respiro ya que estará enfrascado en la educación de los hijos y en mantener su estatus social.


Y ahora Qué! Haber quien es el guapo que me dice que las damas de antes... bla, bla, bla...

¿Se imaginan los casados y no casados a sus novias pasando al matrimonio, entre el ramo de novia un misal de esos? Jijijiiijiii!!!

por supuesto, se han editado otros libros aconsejando cosas diferentes,pero eso se los contaré en otra ocasión.

!A mí que me registren! Yo sólo lo he traducido del Sunday Mail. Un artículo enviado por Qaesar.