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jueves, 23 de julio de 2009

leyendas.



Nada era suficiente para la orgullosa condesa.

Nada era bastante bueno, ni bastante exótico. Ella tenía que tener abundantes vestidos bordados en oro y plata confeccionadas con las telas más bellas traídas de las lejanas tierras de oriente. Sólo se dignaba mirar las joyas más raras incrustadas con piedras preciosas, perlas rosadas y diamantes. Sus zapatillas se confeccionaban con pieles de serpientes y con la piel de pájaros exóticos, sus capas estaban forradas con las pieles de zorros árticos y armiño, pero no había manera, tan pronto se las ponía una vez las descartaba y jamás se las volvía a poner.

Su esposo que la amaba muchísimo organizó un gran baile, se invitaron a los invitados más selectos, se seleccionaron las viandas más ricas, las flores más bellas, sin embargo la condesa no participo en nada, estaba tumbada en su diván mirando lánguidamente al vestido de seda rosa, ligero cono una brisa de verano. -El vestido es lindo, no lo puedo negar, ¿Pero con qué me lo pongo? No tengo absolutamente ningún zapato que le haga juego.- Los mejores artesanos fueron citados a palacio, pero nada, no acertaban a complacerla.

Un día vio las dos rebanadas de pan con mantequilla y miel que su doncella le había servido para desayunar y se imaginó unos zapatos hechos de masa de pan. El panadero mayor trató de disuadirla, pero no hubo manera, el pobre panadero mientras le confeccionaba los zapatos pensaba que una familia podría vivir muchos meses con el pan que se estaba desperdiciando, era un capricho realmente impío. Una cosa era cierta, ¡Nadie habría visto unos zapatos semejantes!

Cuando entró en la gran sala de baile todo el mundo dijo ¡OH! Y un apuesto y misteriosa galán la colmó de atenciones, ella, coqueta y vanidosa como era, se dejo agasajar y bailó mucho con él. Sonó un vals y el misterioso caballero la cogió de la cintura y al compás de las notas se la fue llevando por los largos pasillos hasta el sótano, cuando ella abrió lo ojos, sintió miedo pero en ese momento le dijo: ¡Mira tus zapatos! Y horrorizada vio como ardían en llamas.

El oscuro caballero se cruzó de brazos y entornando los ojos la vio morir abrasada. Se dice que la pobre condesa todavía sigue aullando por los pasillos del palacio. ¿Y el misteriosa caballero? No podía ser otro que el diablo.

Pasen un maravilloso fin de semana. Cuídense, por favor.

38 comentarios:

Madame Minuet dijo...

Bueno, fueron sus ultimos zapatos. Le salio caro el capricho. Y es que nunca trae cuenta hacer pactos con el diablo, porque nunca se porta bien. En realidad no creo que sea un caballero.

Un saludo

Christian dijo...

GENIAL LA LEYENDA , TE DEJO UN ABRAZO Y QUE TENGAS UN BUEN FIN DE SEMANA. SALUDOS CHRISTIAN.

Común dijo...

Hola!!!!
No importa lo que tengas o lo que te pongas, lo importante es los que sos, porque si perdes todo por vueltas de la vida. lo único que te queda es lo que sos…..

Igualmente para vos, buen fin de semana

Un besote y abrazo de oso.

TORO SALVAJE dijo...

Por caprichosa.
El diablo no perdona los excesos.

Besos.

RAMPY dijo...

Genial tu post. Feliz fin de semana para ti también. Un rampybeso

Ana dijo...

Precioso niña...
Muchos besitos y disfruta del finde wapa.

Codorníu dijo...

Siempre hay una lección detrás de las leyendas. En este caso, se ve venir rodando. Una pena éste yo (ego) que pone tantas rigideces.

Cuánto dolor hasta aprender a quitarse de caprichos.

Buen finde para ti.

Un beso.
Codorníu

Manuel de la Rosa -tuccitano- dijo...

tanto tienes que más quieres... la gula en el pensamiento es la muerte del mismo... un beso

anapedraza dijo...

¡Hola Lys!

Que vida más desgraciada llevaba la protagonista, no era feliz con nada, y cuando pensó que lo era se fue a freir espárragos.

No sé si alegrarme por ella o llorar por ella, yo no quiero una visa así.

MIGUEL

Lourdes dijo...

Si es que no estaba contenta con ná,
y al final, pasó lo que tenía que pasar, claro.

Besos, Lys!

luciernagadeluz dijo...

Que triste tiene que ser que no te llene nada en esta vida.Un beso

Ipnauj dijo...

Es mejor bailar descalzo.

Un gran saludo.

Calvarian dijo...

Caray...el diablo castigando la vanidad...interesante. Recuerdame que pregunte de que están hechos los próximos zapatos que compre jejeje
Besix

GAB dijo...

Estupendo lys, y a lo mejor no era el diablo, sino tal vez Manolo Blachnik, que no soporto el mal gusto, jajaja.

Abrazos

La sonrisa de Hiperión dijo...

Lys? miraste a la cara al oscuro caballero... No me gustaa la gente que se acomoda detrás de la sombra, para que otros mueran abrasados...

Saludos y un beso!

Stanley Kowalski dijo...

Buenísimo! Mientras leía pensaba: Si yo escribiera esta historia, a ésta, la mato al final, jajajaja!!!


BESOTES HERMOSA Y BUEN FINDE PARA VOS TAMBIEN!

Clau dijo...

Buenisima la leyenda!!! como para irla a contar jaja

Y si, hay que cuidarnos, lastima que todavia exista gente como la reina, que derrocha dinero sin pensar en los demás.

Te dejo un saludo ^^

oscaralberto dijo...

me intrigaba el final, me gusto muy bien logrado..

un abrazo y buen fin de semana

William De Baskerville dijo...

De las leyendas se aprende y de los excesos se reprende...


imaginación constructiva, para pensar.

Besos!

sedemiuqse dijo...

Preciosa
besos y amor
je

Stanley Kowalski dijo...

Muchas gracias por el comentario, me alegra que te haya gustado.

BESOTES PRECIOSA Y BUEN FINDE!!

Loli Martinez dijo...

Quiza el panadero tenia razón .
Sensacional relato para una reflexión .
Un besazo .

Alijodos dijo...

Joder una historia muy buena sin lugar a dudas...me ha alegrado el final no se merecia otra cosa...un beso lys...

Soñadora dijo...

Pues al parecer la vanidad no es una buena compañera, menos aún acompañada del capricho!
A cuidarse del de los cachitos!
Besitos

Favio dijo...

el señor diablo es alguien muy elegante y hermoso (dice la biblia)
perfecto para cobrarselas ;)



muchas gracias por la visita señorita escritora, anima bastante estos días :)

David dijo...

uii que bonito...y como hace pensar en el peligro de la vanidad.
Todo tiene un limite en esta vida, porque si nos pasamos todo tiene precio,
Me ha encantao.
Un saludo.

Carrachina dijo...

un abrazo enorme y me añado a tu blog, feliz verano.

Xibeliuss dijo...

Precioso cuento, de sabor clásico. Me ha recordado el tema de los biocombustibles: usar alimentos para fabricar zapatos/gasolina: hum, suena raro.
Un saludo.

Jonathán dijo...

Una gran leyenda,

Fran dijo...

Es que unos zapatos de pan... Mientras el pan está tierno pueden ser comodos pero para el dia siguiente ya ni valen. Me ha recordado esta historia a esa señora, y eso no es leyenda, que por comprarunos zapatos de los chinos casi le tienen que amputar el pie. Ya ves, en la realidad se castiga la pobreza más que el derroche. Una pena.

serpai dijo...

muy bueno.Paso y me quedé un ratito porque esta bueno SER

gla. dijo...

La vanidad pierde a los seres humanos,este ser tan complejo,tanto hombres y mujeres.
El castigo puede llegar a ser muy duro.Yo no estoy en posicion de juzgar a nadie...Muy bueno...muy bueno.

Athena dijo...

Para ser el diablo parecía muy justiciero.

Un beso

kayako saeki dijo...

Una leyenda sabia, misteriosa y en cierta medida terrorífika..... Y es ke la vanidad puede ser nuestro fin....

besos...

mardelibertad dijo...

Leyenda en leyenda queda
Abrazo desde mi mar de libertad

Merli dijo...

La condesa que llevamos dentro...

hatoros dijo...

¿EL DIABLO?
¿NO SE LLEVA TAMBIÉN A LOS POLITICOS?
HERMOSA HISTORIA AMIGA
ABARAZOS

Markos dijo...

Un cuento muy bonito.
Ya tenía ganas de poder leer algo de tu blog.
Sería estupendo que gente así ardiera espontáneamente por la calle. Yo me presto a hacer de diablo :-D
Salu2